Guatemala, 11 de febrero de 2026.

Desde la convicción de que el desarrollo de Guatemala también se construye en las comunidades, Fundación Bi impulsa iniciativas que las fortalecen a través de la innovación, el acompañamiento y soluciones pensadas para su realidad.

En ese marco, 100 productores de Alta Verapaz, de la segunda cohorte del programa Conexión Raiz, participaron en la ceremonia de graduación tras culminar el primer año de un proceso formativo enfocado en agricultura regenerativa.

Un programa con visión de largo plazo

Conexión Raíz es una iniciativa que busca transformar la agricultura desde un enfoque integral y sostenible. El programa es desarrollado por Fundación Bi en alianza con Sarape Social, y se ejecuta en coordinación con gobiernos locales, organizaciones comunitarias y liderazgos territoriales.

Su objetivo principal es fortalecer las capacidades técnicas, financieras y organizativas de pequeños productores, promoviendo modelos productivos que cuiden la tierra, mejoren los ingresos familiares y generen oportunidades reales en el territorio.

Formación que se traduce en oportunidades

Durante el primer año del programa, los participantes recibieron capacitación práctica en agricultura regenerativa aplicada al cultivo de café. Estas prácticas están orientadas a mejorar la salud del suelo y fortalecer la productividad a largo plazo.

De forma complementaria, Conexión Raíz promueve cosechas escalonadas durante el año. Esto permite reducir la dependencia de un solo cultivo y brinda mayor estabilidad económica a las familias rurales.

“Invertir en el campo es invertir en el futuro de Guatemala. Programas como Conexión Raíz reflejan nuestro compromiso con el emprendimiento y la educación financiera, como pilares para el desarrollo sostenible del país”, expresó María José Paiz, Gerente General de Fundación Bi.

Un modelo que va más allá de la capacitación

La innovación de Conexión Raíz radica en que no se limita a la formación técnica. El programa conecta el conocimiento con oportunidades de mercado, fomenta la asociatividad entre productores y promueve la transformación de las cosechas para generar valor agregado desde el territorio.

“Cuando se combinan el conocimiento local, la formación continua y un enfoque en mercados potenciales, se generan oportunidades reales que transforman la vida de las y los productores”, señaló Milagros Polanco, Directora General de Centroamérica y Caribe de Sarape.

Cuatro pilares que sostienen el programa

Conexión Raíz se estructura sobre cuatro pilares fundamentales:

  • Inclusión y educación financiera
  • Transformación productiva con enfoque en mercados
  • Asociatividad y cohesión social
  • Innovación y pensamiento estratégico

Un paso firme hacia el futuro del agro

La graduación de esta segunda cohorte representa un avance clave en la consolidación de un modelo que pone a las personas, la tierra y el futuro en el centro del desarrollo rural. Conexión Raíz es una apuesta de largo plazo para cerrar brechas sociales, productivas y económicas, fortalecer el agro nacional y promover la adaptación al cambio climático.